martes, 9 de julio de 2013

DESVELO

                                                                                                   Rosario Vargas
       
    Aquella noche fría, en mi habitación se escuchaban los pasos. Lentamente se acercaba; su charrasquido de dientes me ponía intranquila.  Trataba de levantarme, pero no podía.  A mi mente llegaban sucesos y situaciones inexplicables. Pensaba: “¿Qué ha de pasarme? ¿Por qué esta intranquilidad?”  Suena el reloj marcando la media noche… Era justo el momento en el que mi amado Gonzalo había despertado de la Muerte. Mientras pasaban las horas, más tenebrosa se tornaba la noche, se escuchaban las ventanas quejarse, caen los vasos en la cocina. Llora el niño que vive al lado.  Me asombro y me asusto, pues dicen que los niños ven y presienten cosas. 

    Logro despertar, corro a la cocina, me lleno de espanto, no veo nada… no hay nadie que pudiera estar en casa.  Todos están quietos. Parecía que nada hubiera pasado.  Son las dos de la madrugada…  A pesar de que estaba sola en esa casa grande y fría, ya no sentía miedo. Había comprendido todo.

A SU DEBIDO TIEMPO

 
Hernán Hernández

     Hoy mi madre amaneció cantando, bailando y sonriendo; confundido le pregunto: “¿Qué te pasa? Y ella me contestó: “Estoy feliz!”
  
   La causa de su felicidad es que mi abuelo despertó del coma. Toda su familia está reunida en el hospital, celebrando que después de tres años mi abuelo volvió a la vida.
   
      Ha pasado mucho tiempo y mi abuelo no ha vuelto a caminar; está asistiendo a terapias de rehabilitación semanalmente.  Todos los miércoles en la mañana, se dispone en viaje hacia su recuperación, la cual ha sido un ángel guardián desde el día que despertó.
   
     Después de dos años, ¡gracias a Dios!, mi querido abuelo ha vuelto a caminar…
   
    Esto me enseña que a pesar de las limitaciones e impedimentos que se nos presentan en la vida, no debemos perder la fe en Dios, debemos guardar la calma, porque todas las cosas buenas , a pesar de que demoran, llegan… a su debido tiempo.